viernes, 30 de enero de 2009

tacita de plata, tacita de plata




A Don Luis de Gongora y Lagartijo
De Rafael Alberti

Tu capotillo don Luis,
tu capotillo de oro,
¡mira que me coge el toro!
mi amante con su querido
me está poniendo los cuernos,
ya suelte taco o ternos
soy un cabrón consentido,
si quiero mirar erguido
me pesa la frente y lloro.

Tu capotillo don Luis,
tu capotillo de oro,
¡mira que me coge el toro!

Todas las noches del año
el hijo de la gran puta
Con mi amante prostituta
va y viene del coro al caño
y por si no es poco el baño
viene y va del caño al coro

Tu capotillo don Luís,
tu capotillo de oro,
¡mira que me coge el toro!


miércoles, 28 de enero de 2009

un bel di


Un bel di vedremo
Levarsi un fil di fumo sull´estremo
Confin del mare.
E poi la nave appare.
E poi la nave bianca
Entra nel porto, romba il suo saluto.
Vedi? E´ venuto!
Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto
Là sul ciglio del colle e aspetto, aspetto
Gran tempo e non mi pesa
La lunga attesa.
E... uscito dalla folla cittadina
Un uomo, un picciol punto
S´avvia per la collina.
Chi sarà? Chi sarà?
E come sarà giunto
Che dirà? Che dirà?
Chiamerà Butterfly dalla lontana.
Io senza far risposta
Me ne starò nascosta
Un po´ per celia, e un po´ per non morire
Al primo incontro, ed egli alquanto in pena
Chiamerà, chiamerà :
“Piccina-mogliettina
olezzo di verbena”
I nomi che mi dava al suo venire.
Tutto questo avverrá, te lo prometto.
Tienti la tua paura,- io con sicura
Fede lo aspetto.




Un bello dia veremos
Levantarse un hilo de humo en el extremo
confín del mar
Y después aparece la nave.
Y después la nave es blanca
Entra en el puerto, truena su saludo.
Ves? Ha venido!
Yo no voy a buscarlo, yo no. Me pongo
ahí, en lo alto de la colina y espero, espero
mucho tiempo y no me importa
la larga espera.
Y...salido de entre la multitud de la ciudad
Un hombre, un pequeño punto
Subiendo por la colina.
Quién será? Quién será?
Y cuando esté aquí,
Qué dirá? Qué dirá?
Llamará Butterfly a lo lejos
yo sin responder
Estaré escondida
Un poco por bromear y un poco...por no morir
al primer encuentro, y él un poco ansioso
llamará, llamará;
“Pequeñita, mi pequeña esposa
perfume de verbena”
los nombres que solía llamarme.
Todo esto sucederá, te lo prometo.
Guárdate tus temores, yo con segura
fe lo espero!